
El Hotel de la Playa es un pequeño y muy cuidado hotel en la Playa de Farnels, Valencia, creado y regentado por una valiente e ilusionada mujer, Margarita Sánchez Casares.
Margarita es una emprendedora de antes de que se pusiera de moda la palabra. Es una mujer con coraje a la que la vida le ha dado varios reveses y está luchando como una campeona para salir de ellos.
En sus propias palabras:
“Un día, hace diez años, soñé con cambiar mi vida, con hacer algo excepcional. Todo me iba bien, no necesitaba nada, pero quise retarme a mi misma, enfrascarme en un proyecto ambicioso y dejarme la piel en el.
Tenía ganas de emprender un nuevo proyecto, tenía un poco de dinero y tenia el conocimiento de veinte años de trabajo como asesora y profesora de una multinacional. Lo deje todo. Tuve miedo, mucho miedo, pero fui valiente.
Mi casa, la de mis padres, la herencia que ellos me dejaron tras muchos años trabajando como emigrantes y posteriormente de taxista, mi padre, y en una lavandería mi madre.
Todo lo hipoteque, construí un hotel de ensueño: blanco, con las mejores calidades disponibles, a cincuenta metros de las olas... y valorado como uno de los veinticinco mejores hoteles de todo el mediterráneo Por aquel entonces no era difícil llenar las doce habitaciones.
Pero llego la crisis, el plan de negocios se vino abajo. No quise rendirme, decidí afrontar mi mala suerte. Yo seguí, seguí y aquí sigo, 24 horas al día, siete días a la semana. Hay días que estoy sola, no viene nadie, lo paso mal, lloro, no duermo. Pero sigo porque quiero seguir, porque mi sueño es mi vida y sin mi sueño me quedaría sin vida.
El día 18 de diciembre subastan mi casa, ya he perdido la herencia de mis padres y mi vida se desploma. Lo único que tengo es un hijo y el mejor hotel de la playa de Valencia, con 16 puestos de trabajo que son mi responsabilidad. Pero para que el banco me deje seguir, necesito 250.000 euros.
Esta petición desesperada es la ultima batalla que me queda. Si la gano, podré seguir, podremos seguir todos los que hacemos esta empresa. Si la perdemos, tendré que rendirme. Entonces,...No se que haré.
Margarita”