De terror psicológico ambientado en la actualidad y con un sótano como espacio principal, este cortometraje narra la historia de una chica maniática del orden, muy exigente tanto consigo misma como con los demás y que mata a sus modelos para hacer una exposición fotográfica. La protagonista se deshace de un grupo de personas que es “mala” debido a un cuadro psicótico por un trauma de la niñez. Esto lo apoyamos con que es una chica que la madre la ha criado bajo una educación religiosa extrema, por lo que para ella no entiende que lo que hace está mal, sino que se siente una justiciera.
Ella quiere terminar esa exposición de fotos, porque cree que así hace un favor al mundo. Pero no es tonta, aunque cree que no está haciendo nada malo, comprende que como la gente es “mala”, no entendería la finalidad de su obra, que para ella es algo bueno, por eso, lo mantiene en secreto, y por ello la gran mayoría de la historia se desarrolla en un sótano.