
El deporte supone una gran oportunidad de inculcar los valores del trabajo en equipo, compañerismo, integración y hábitos saludables. El futbol americano potencia estos valores de una manera extraordinaria.
Con este proyecto conseguimos dar una salida a jóvenes y menos jóvenes con residencia en Salou y de distintos orígenes: rusos, croatas, paraguayos, argentinos, españoles, sean capaces de convivir y luchar por un mismo objetivo, llegándose a considerar hermanos.
También conseguimos que jóvenes que, habiendo practicado otros deportes individuales, o en equipos base, han sido descartados por sus clubs tengan una excelente oportunidad de continuar con su vida deportiva, dado que todo el mundo tiene su sitio en un equipo.
Chicos que por razón de peso no tienen oportunidad de practicar otros deportes también tienen su plaza en un equipo de fútbol americano.Altos, bajos, lentos, rápidos... todo el mundo tiene su lugar.
Almogàvers Salou supone una oportunidad de fomentar el deporte con esos chicos tanto en modalidad de contacto, como en flag football (fútbol americano sin contacto, formado por equipos mixtos).
Más allá de las imágenes espectaculares que se pueden ver por televisión, el fútbol americano es un deporte en el que cada jugador es como una pieza de un engranaje, cada pieza depende directamente de lo que hagan sus piezas vecinas y, si falla una de ellas, falla el engranaje completo. Es como un gran tablero de ajedrez en los que cada equipo va haciendo sus movimientos de manera totalmente coordinada para conseguir un fin común.
Es el deporte de equipo por excelencia y los valores que transmite son aplicables a la vida.