Identificación del problema
La vivienda constituye un factor determinante de desarrollo social y económico, en la medida que posibilita la disminución de la pobreza y la miseria, reactiva la economía y la generación de empleo. Tener una casa significa seguridad, protección, tranquilidad, estabilidad. El mundo y la vida transcurren a través de los espacios que constituyen la vivienda, al ser la casa el lugar del principio y fin de la existencia, donde se crean y evolucionan los motivos, las ilusiones, los estilos, las tendencias del quehacer cotidiano. Lo anterior es expresado por los habitantes del asentamiento de Altamira, a quienes el bajo el nivel de ingresos y la fuerte vinculación a trabajos informales les ha dificultado financiar su propia vivienda. Con el proyecto de vivienda que les planteamos a continuación, la Fundación Sí Se Puede tiene como objetivo proveer de un espacio adecuado a las familias de Altamira en donde estas puedan vivir de manera digna. Nuestra meta fijada es por lo tanto, construir una vivienda de interés social prioritario para 15 familias vulnerables de este asentamiento, quienes diariamente ven expuesta su integridad física al no contar con un lugar apropiado para vivir. Con este proyecto además de entregarles uno de los bienes más necesarios para los hombres, les estamos ayudando a forjar una sociedad más integrada en la medida que la realización del proyecto involucró desde el principio a la comunidad quienes en actividades de participación ciudadana decidieron que proyectos podrían ser mejores para ayudarlos a progresar.
Dificultades del proyecto
La principal dificultad que puede enfrentar un proyecto de esta envergadura, está reflejadas principalmente en que las bajas condiciones económicas del país, repercuten en el nivel de ingreso y en la estabilidad laboral de los individuos de esta comunidad. No se trata simplemente de tener un a casa adecuada, sino de poder mantenerla y teniendo en cuenta que los ingresos de estas personas por el momento son escasos, esta sin duda será la principal dificultad a la que se van a enfrentar. Sin embargo, la Fundación Sí Se Puede, más allá de ayudarlos a conseguir los medios para tener una vivienda adecuada, quiere que Altamira sea una comunidad auto sostenible, por esto es que uno de nuestros programas de trabajo, va encaminado a capacitarlos para que puedan tener las herramientas que les permitan conseguir los recursos económicos necesarios para que el núcleo familiar viva estable. Ayudándolos a generar ingresos, podemos asegurar también el mantenimiento de sus nuevos hogares. Otro dificultad identificada es de tipo intrafamiliar en el rol de poderes al interior del hogar. Poseer una vivienda propia hace que salgan a la superficie los conceptos y valores que definen los roles del hombre y la mujer en relación a la economía familiar, en los que se manifiesta la tendencia cultural a asignar un papel activo al hombre como proveedor y la mujer, es simplemente quien se encarga de esperar en casa que llegue el marido. En este orden de ideas, podría presentarse que el hombre se sienta dueño de la casa y quiera imponer su voluntad sobre qué hacer con ella, excluyendo de esta decisión a su esposa y dejándola sin opinión. Es por este motivo que la Fundación Sí Se Puede trabaja cada día más por fortalecer el programa de desarrollo integral de la mujer, donde buscamos destacar el papel prioritario que desempeña esta en Altamira, razón por la que tenemos dentro de nuestras actividades capacitarlas en la producción y venta de calzado con fines de comercialización para que el conocimiento adquirido les sirva como fuente de empleo y puedan sortear dificultades que en su hogar se puedan presentar.
Actividades del proyecto
Las actividades que se llevarán a cabo en la realización del proyecto serán las siguientes:Anuncio y socialización en la comunidad de Altamira de la aprobación del proyecto. Taller práctico de concientización sobre el beneficio del proyecto. Actividades de capacitación a la comunidad sobre construcción de viviendas. Compra de materiales e insumos para las construcciones. Sorteo para elegir la primera casa que será construida y reubicación del personal durante la construcción. Acto simbólico ‘La primera piedra’. Construcción de la primera vivienda. Construcción de las 14 viviendas restantes. Actividad de integración comunitaria, cerrando con éxito el proyecto. Anuncio permanente en las redes sociales, página web y medios de cada actividad realizada.