Desde pequeño, siempre he estado muy ligado al mundo de los invidentes, el mismo que el nuestro, claro, pero con menos luz... Mi madre trabajó durante 37 años en la O.N.C.E. y muchas veces iba a su oficina para estar un rato con ella antes de que bajáramos juntos a desayunar. Todos los días, a la misma hora, "llamaban" a la puerta , era una preciosa perrita negra, una perrita lazarillo que pertenecía a uno de los directores, mi madre abría un cajón y le daba una chuchería perruna. En agradecimiento, se quedaba un rato con nosotros, dejándose acariciar y olisqueando a su alrededor, era su hora del recreo y su dueño, le dejaba que paseara tranquilamente por todo el edificio... Algo muy curioso, seis o siete perros paseando escaleras arriba y abajo, como si fueran oficinistas.
Por eso creé Trufa, porque al salir de la oficina, la volvía a ver, pero esta vez trabajando, muy seria, muy responsable, guiando a su dueño y me gustaba imaginar cómo era su vida mientras trabajaba, cómo veía el mundo, cómo interactuaba con otros perros... La serie Trufa es fruto del desarrollo de la vida de esos perritos en mi imaginación y quería compartirlo con todos los niños, que como yo, querían saber sobre la vida de estos útiles y dedicados animales.
ESPERO QUE OS GUSTE.