
Colaborando en esta campaña preventa recibirás el libro en casa antes de que entre en circulación, para que esto sea posible nos hemos propuesto alcanzar en torno a 40 reservas, para iniciar los procesos de edición justo después de finalizar la campaña; en un plazo de unos meses.
Mauro Ledesma Peris asegura que puede escribir la vida de cualquier persona sin conocerla. Le basta con apropiarse de sus ropas, sumergirse en un río ligado a su existencia y dejar que los sedimentos le revelen la historia.
Primitivo Dátolo es contratado como escribiente y presencia en China el nacimiento de una de esas biografías. Lo que parece una extravagancia literaria pronto se convierte en algo más inquietante. A medida que distintos testigos reconstruyen sus encuentros con Ledesma Peris —amantes, colaboradores, víctimas y admiradores— emerge el retrato de un hombre capaz de convertir la creación artística en una forma de depredación.
Entre la novela de aventuras, la sátira literaria y la pesadilla moral, esta obra explora los límites entre imaginación y verdad, y se pregunta hasta dónde puede llegar un artista cuando convierte la perversidad en material para su obra.
Héctor Sánchez Minguillán nació en Castellón en 1975. Ha publicado las novelas Dos huérfanos en China (premio Eurostars de literatura de viajes), ¿Por qué mató Julio Galope? (premio Cristóbal Zaragoza) y Francés hasta el final, además de los dos libros de relatos (ambos ganadores del premio Fundación Monteleón) Sucedáneos de felicidad y Amaneceres a destiempo. Actualmente reside en Barcelona.
«¿Por qué leer esta novela?
Porque no se parece a ninguna otra.
A través de testimonios que se entrelazan, el lector asiste a un viaje por distintos países, culturas y épocas, pero también a una exploración de las zonas más oscuras de la condición humana. Cada historia contribuye a la construcción de un personaje fascinante que despierta rechazo.
La obra plantea preguntas incómodas: ¿hasta dónde puede llegar un artista en busca de inspiración? ¿Qué relación existe entre la creación y la apropiación? ¿Cuánta violencia puede ocultarse detrás del talento?
Quien busque una novela convencional probablemente se sentirá desorientado. Quien disfrute de las historias arriesgadas, de los personajes excesivos y de la literatura que desafía los límites de lo verosímil, encontrará aquí una lectura singular, inquietante y difícil de olvidar.»
«Mauro Ledesma Peris, el autor de las conocidas autobiografías no autorizadas, me secuestró en Barcelona en octubre de 2007. Nos conocimos en el barrio de la Barceloneta durante una época en la que yo invertía mi tiempo leyendo cartas del tarot a la intemperie, a pocos metros de la playa. Era una novata en la materia y no me iba la vida en ello, pues desde hace años vivo holgadamente de la herencia de mis padres. Mauro vino a sentarse como cliente en mi puesto callejero una noche fría de otoño. Lo reconocí de haberlo visto por televisión, e incluso había leído su segundo libro, Besadme el culo, que no me gustó. Yo no sé qué pasa cuando nos encontramos cara a cara con un famoso. Una reacción maquinal e incluso repulsiva nos hace empequeñecer, como dando por sentado que el famoso tiene algo distintivo que ofrecernos. La presencia de Mauro me causó una subida de adrenalina y el estúpido privilegio de abordar el tarot ante una persona que consideraba más especial que cualquier otra. Fue una necedad de la que me sonrojo. A veces pienso que la fama enajena más a quien la persigue que a quien la tiene.
Mauro se sentó y me pidió con sonrisa de hipnotizador que le leyera las cartas. Durante la tirada, sus decisiones me dieron señales que yo interpreté con argumentos corrientes y que él aceptó con escaso asombro. Después me sedujo con habilidades de ilusionista. Lo hizo tan bien que a los pocos minutos barajábamos las opciones que ofrecía el menú de un restaurante. Sobre la facilidad que tuvo para persuadirme, le diré que Mauro me gustó por su porte delicado, por hacerme sentir que me elegía entre las muchas opciones que debía tener y porque yo estaba espantosamente sola, más fuera que dentro del mercado amoroso. En ningún momento adiviné que su futuro más próximo estaba ligado al mío, una ironía tratándose de una vidente en ciernes. Mauro me hechizó sin remedio y me sentí como una niña convencida de que la chistera del mago contiene todos los conejos del mundo. No lo veía guapo, pero sí un hombre capaz de correr en la más absoluta oscuridad.»
Por otro lado, independientemente de que colaboréis realizando vuestra reserva o no, en ocasiones no se puede, sería una inestimable ayuda que os hicieseis eco de esta campaña a través del boca-oreja o por redes sociales... la Cultura, Distrito93 e Héctor Sánchez Minguillán os lo agradeceremos.