
Colaborando en esta campaña preventa recibirás el libro en casa antes de que entre en circulación, para que esto sea posible nos hemos propuesto alcanzar en torno a 40 reservas, para iniciar los procesos de edición justo después de finalizar la campaña; en un plazo de unos meses.
En tránsito es una vuelta al barrio de la infancia, a las veredas soleadas, al olor a azahar de la cuadra. Un regreso a los lugares que alguna vez parecieron eternos y que el tiempo transformó en memoria.
Hubo un momento en que sentí la necesidad de volver a aquello que había quedado atrás: mi niñez, mis calles, mis amigos.
Estos relatos nacen de las partidas: las del niño que busca convertirse en joven, las del joven que intenta hacerse adulto, las de las familias que cruzaron el océano para hacerse la América y las de quienes, desde una América cada vez más incierta, emprendieron el camino de regreso hacia un origen más seguro.
El libro recorre otras calles que fueron, otros pasillos de la niñez, otras luces y otros afectos.
Nací en los años ochenta y crecí en los noventa en una ciudad a la que todavía vuelvo cada vez que puedo. Chascomús me acompaña; nos acompañamos.
Antes de dedicarme al psicoanálisis y al trabajo institucional fui músico, y sigo siéndolo. La música, la memoria y las historias mínimas atraviesan mi manera de escribir.
Publiqué Docentes a la intemperie, un libro sobre el malestar de los trabajadores de la educación, y colaboro con artículos en revistas de psicoanálisis y cultura.
Hace un tiempo elegí vivir en Málaga, España, junto a mi familia. Aquí trabajo como psicoanalista mientras continúo escribiendo sobre los vínculos, las migraciones, la infancia y las formas en que una vida deja marcas en otra.
Cuando era niño quería ser escritor. De grande lo decidí.
«Hay recuerdos que vuelven sin aviso: el olor de una planta en verano, una canción, la voz de alguien que ya no está. A veces aparecen de golpe, como si el tiempo hubiera decidido abrir una puerta.
Este libro propone otra manera de volver a esos lugares. Zambullirse en las aguas verdemarrones de una laguna donde todavía flotan escenas, barrios, amigos, pérdidas y voces de otros tiempos.
Porque el pasado no permanece quieto. Nos atraviesa. Se escurre entre las manos. Y, aun así, vuelve una y otra vez para recordarnos quiénes fuimos y qué cosas siguen viviendo en nosotros.»
«Hace un tiempo leí un libro de Martín Caparrós en donde decía que escribir es recuperar un espacio, un personaje, una acción del pasado. Escribí este libro con la intención de recuperar algo de la infancia, de aquello que fui y que hizo esto que soy. Mi historia tiene la particularidad de no haber sido en el mismo lugar, mejor dicho, de haber sido en diferentes escenarios geográficos, en muchos.
Estos textos los escribí durante algunos años, mientras preparábamos, en silencio, nuestra migración. No sabía si estaba escribiendo sobre el pasado o buscando una forma de despedirme de él.
Una autobiografía fragmentada en ciudades. Una bitácora del desarraigo. Un ensayo sobre la infancia que se lleva como un país interior. Un libro escrito en tránsito, mientras se gestaba una migración que ya había comenzado tiempo atrás, sin que yo lo supiera.»
Por otro lado, independientemente de que colaboréis realizando vuestra reserva o no, en ocasiones no se puede, sería una inestimable ayuda que os hicieseis eco de esta campaña a través del boca-oreja o por redes sociales... la Cultura, Distrito93 y Lucas Méndez os lo agradeceremos.