
Colaborando en esta campaña preventa recibirás el libro en casa antes de que entre en circulación, para que esto sea posible nos hemos propuesto alcanzar en torno a 40 reservas, para iniciar los procesos de edición justo después de finalizar la campaña; en un plazo de unos meses.
Un ente maligno lleva milenios viajando a través de la comunicación humana, poseyendo cuerpos para sembrar el caos: fundó religiones, desató guerras, corrompió el arte y colonizó las redes sociales. Nunca ha encontrado resistencia real.
Marçal Pifarré es un hombre de Vic que lo ha perdido todo: su vocación artística truncada por un padre déspota, su único amigo muerto en un accidente, una mujer que lo usó y una vida entera de invisibilidad que culmina en un intento de suicidio fallido y en la calle.
Cuando el ente intenta poseerlo para continuar su obra, algo falla. Por primera vez en milenios, no puede tomar el control. Atrapado en la mente de ese indigente roto, el demonio descubre que la bondad sin espectáculo, la dignidad silenciosa y el sacrificio anónimo son las únicas fuerzas capaces de detenerlo.
Xavi Prat (Barcelona, 1978) empezó a leer tarde, cuando la edad adulta ya asomaba en el horizonte. La fascinación por el arte de contar historias lo llevó primero a los relatos cortos y, con el tiempo, a la novela en todos sus géneros. Es autor de El cuerpo de Lexy Spark (Letrame, 2023), su debut novelístico, y de Quan t'acaronin els estels (Terra Ignota, 2025), su primera obra en catalán. No todos los héroes usan capa es su novela más reciente y la más ambiciosa hasta la fecha, la obra de un autor que no para de crecer y que reafirma su voz con cada nueva entrega.
«Si alguna vez has sentido que el mundo está roto y que nadie hace nada para arreglarlo, este libro es tuyo.
No todos los héroes usan capa es una novela que te hará reír con incomodidad, enfadarte con razón y, al final, preguntarte qué harías tú en el lugar de Marçal. Porque el verdadero enemigo no tiene cuernos ni tridente: habla por la televisión, vive en tu móvil y se alimenta de tu indiferencia.
Xavi Prat construye una historia que va de lo épico a lo íntimo sin perder el pulso: del origen del cristianismo a un hombre durmiendo en la calle. De las cruzadas a un despido injusto. Del fin del mundo a un gato muerto junto a una flor.
Una novela sobre el mal cotidiano, la dignidad invisible y los héroes que nadie recordará. Precisamente los únicos que importan.»
«Con internet en funcionamiento, simplemente tuve que hacerme a un lado y dejar que los hombres funcionaran por sí mismo. De repente, tener una página web era imprescindible. El correo electrónico se ha hecho indispensable, y los foros de opinión crecieron como los champiñones. ¿Veis? A veces solamente hace falta plantar una semilla y dejar que trabajéis para mí.
En un abrir y cerrar de ojos tenía el mundo a mis pies, y sobre todo, a mi alcance. Viajar de la India a Canadá escondido en una arroba se volvió el pan nuestro de cada día. Si al principio solo me podía esconder en webs y esperar a que otros me leyeran, la e – revolución permitió interactuar entre personas de todo el mundo, con lo que generar odio en y entre varias partes del orbe fue aún más sencillo.
Una vez establecido todo, solo tuve que sumar, y dos más dos siempre dan cuatro. ¿Qué pasaría si al teléfono le enchufaba este otro gran invento? Pues que tendría la forma de esclavitud más encubierta.
Ah, el teléfono inteligente, mi obra más íntima. La joya de mi corona infernal. ¡Qué delicia, qué sutileza! La cadena más efectiva jamás inventada, y hecha de vidrio y silicio.
Como he dicho, los móviles, al principio, eran relativamente inocentes. Un aparatito para llamar y hablar. ¡Qué tedio! Pero yo vi su potencial. Vi un altar de distracción, una linterna brillante que apagaría el mundo real y me permitiría moverme libremente y sin barreras. Así que lo perfeccioné. Lo llené de sonidos, luces, promesas, estímulos. Lo hice necesario. Lo hice inseparable.
¿Sabéis cuál fue mi truco? No ponerlo en las manos, sino en el alma. Que no puedas salir de casa sin él, que te angusties si no lo sientes en el bolsillo. ¿Os suena ese vacío? ¿Ese pánico cuando no lo encuentras? Eso soy yo, acariciándote el cuello.
Ahora ya no camináis. Deslizáis el dedo. Ya no habláis, solo reaccionáis. Ya no recordáis: buscáis. Vuestra memoria está en la nube, y yo habito en esa niebla. Lo sabéis, ¿verdad? Yo estoy en cada “ya voy”, en cada selfie enviado, en cada conversación que evitáis cara a cara porque es más fácil enviar un emoji triste que llorar de verdad.
¡Qué maravilla es veros en grupo, cada uno mirando su pantalla! La soledad compartida, el aislamiento en compañía. El silencio digitalizado. Eso no lo consiguió nadie más, solo yo.
El teléfono inteligente no es un aparato, es un espejo negro. Y cada vez que lo encendéis, me abrís la puerta. Viajo por vuestros mensajes, deformo vuestras fotos, os hago creer que el mundo cabe en una pantalla de 6 pulgadas. Y lo mejor es que os encanta.»
Por otro lado, independientemente de que colaboréis realizando vuestra reserva o no, en ocasiones no se puede, sería una inestimable ayuda que os hicieseis eco de esta campaña a través del boca-oreja o por redes sociales... la Cultura, Distrito93 y Xavi Prat os lo agradeceremos.