Colaborando en esta campaña preventa recibirás el libro en casa antes de que entre en circulación, para que esto sea posible nos hemos propuesto alcanzar en torno a 40 reservas, para iniciar los procesos de edición justo después de finalizar la campaña; en un plazo de unos meses.
Amanda Nova tiene trece años y vive en Berlín, una ciudad que se encuentra atravesada por un Muro.
Amanda lleva su adolescencia enfrentándose, no solo a los desafíos de crecer y vivir en una sociedad encerrada, sino también a una habilidad poco común: ¡puede oír a los muertos y leer los pensamientos de la gente! El día que, a la salida del instituto, se cruza con una pálida niña con uniforme del Régimen y decide seguirla, descubrirá que el Muro de Berlín es un organismo vivo y está a punto de caer.
¡La vida de Amanda cambiará para siempre, y de qué manera! Se le revelará que sus padres no son quienes creía ser, y que sus habilidades especiales se deben a que participa en un experimento intergaláctico, donde ella, junto a otros jóvenes, ha sido enviada a la Tierra para ayudar a la humanidad.
En una carrera contra la contaminación, enemigos escondidos y fantasmas, ¿aprenderá Amanda a dominar sus poderes antes de que sea tarde?
Stela escribe desde pequeña, ya entonces a los diez años ganó su primer concurso de narrativa “Cantalobos”. Ella vive como la protagonista, con un pie en los mundos de la fantasía y otro en el mundo real. Dice que a veces también ve fantasmas y se siente un poquito sola y acompañada al mismo tiempo. Tal vez, por ello, siempre le gustó el sabor del silencio, los libros como refugio y la ficción como una ventana abierta para estirar sus alas. En algún momento creció y se convirtió en pedagoga, enseñó a niños en diferentes países, y también fue enseñada por ellos. En su tiempo libre le sigue gustando ir al bosque y escuchar crujir las hojas bajo sus pies, abarrotar cuadernos con garabatos y asistir a cursos; de pintura, de guitarra, de macramé… aprender de todo. Stela dice que para escribir esta novela se inspiró en los libros Los juegos del hambre y La materia oscura y que, aunque de normal no le gusta ver televisión, se tragó un par de películas de Steven Spielberg y la serie de Stranger Things.
«Si alguna vez sentiste que eras demasiado raro para este mundo, este libro es para ti.
El libro de Amanda Nova y el anillo de fuego es ideal para amantes de la fantasía y la intriga, y aunque trata temas profundos, es rápido de leer y tiene un lenguaje cercano. A través de la vida de Amanda en el extrarradio, acosada por dificultades económicas y sin saber manejar bien sus emociones, se acerca a temas reales como la identidad en la adolescencia, la ansiedad de ser aceptado, la amistad, la ecología y las ganas de desaparecer cuando todo abruma. Es una aventura para todos aquellos jóvenes que amen a sus amigos y a su abuela, que no aguanten a sus padres y que pasen noches en vela soñando con escapar a un mundo paralelo donde no existan sus problemas. Esta novela nos presenta un canto a la ecología, que resonará con todos los que hayan oído hablar de Fridays for Future o sean fans de Greta Thunberg; también con aquellos que se preocupen por los animales, cuya mejor compañía sea una mascota arisca, o que estén hartos de escuchar noticias de la Tierra y prefieran mirar al cielo, esperando ver aterrizar un platillo volador.»
«En el corazón de la mesa, la lumbre crepitaba hambrienta, cambiando de color y chisporroteando tras haber engullido las diminutas perlas. Tuve que contener un grito, dentro del fuego apareció mi rostro. Amanda sonreía con expresión tímida entre las llamas. Los Seres se giraron hacia mí; tenían grandes ojos de venado, con pupilas dilatadas y oscuras, pero de un lila profundo.
—Pronto comenzará tu misión—dijo el Anciano del báculo.
—¿De qué hablas? ¿Qué hago aquí? —le pregunté, parada de pie.
—No puede ser ¡No se acuerda de nada!
—¿Acordarme de qué? —murmuré, pasando la vista de uno a otro.
—¡De quién eres! — exclamó el Ser violáceo que me había delatado. Alterado, soltó un gruñido y vació de un trago su tacita plateada.
—Claro que lo ha olvidado, ya hemos hablado del motivo—susurró otro Ser, a modo de disculpa.
—¡Pero bueno! —protesté— Yo esta mañana sabía quién era…
—Empezaré por el principio, Amanda. Tal vez sea mejor que te sientes — me dijo Deméter, que se había deslizado a mi lado. Con delicadeza me tomó la mano y me condujo al banco de cristal—Este encuentro no es fortuito; en el universo no hay azar y somos nosotros quienes te hemos traído hoy. Te conocemos desde siempre y la estirpe de la Constelación de Cáncer tiene ese honor de hacerlo en persona. Ellos, nosotros, somos tu familia real.
—¿Qué has dicho? — pregunté con ingenuidad; no podían estar tan locos para decir lo que creía haber oído.
—Somos la familia en la que naciste y que te crió de pequeña— explicó el Ser azulado con calma.
—Debe haber habido un error. Yo tengo una familia— dije, levantándome y dando unos pasos hacia atrás.
Sentí una punzada en el estómago y mi primer deseo fue marcharme, pero una mano lila sobre mi hombro me retuvo. Las palmeras se volvieron manchas borrosas en el cielo, mi cabeza no paraba de dar vueltas y una siniestra voz repetía sin parar en mi interior.
“Facultades telequinesias, escuchar y ver a los muertos, visiones, hablar con los animales...”
Mi nombre es Amanda, Amanda Nova. Me gustaría decir que soy una joven de trece años normal, pero estoy a punto de descubrir que, tal vez, ni siquiera soy humana.»
Por otro lado, independientemente de que colaboréis realizando vuestra reserva o no, en ocasiones no se puede, sería una inestimable ayuda que os hicieseis eco de esta campaña a través del boca-oreja o por redes sociales... la Cultura, Malas Artes y Stela Abril os lo agradeceremos.