
Colaborando en esta campaña preventa recibirás el libro en casa antes de que entre en circulación, para que esto sea posible nos hemos propuesto alcanzar en torno a 40 reservas, para iniciar los procesos de edición justo después de finalizar la campaña; en un plazo de unos meses.
No confesamos siempre la verdad, sino lo que tememos o amamos de ella. Si no, nunca podríamos encontrarnos con nuestra verdadera imagen.
Ante ti se abre una cortina y observas. Tras la cortina un espejo. Ese espejo es este libro. Un libro que consta de dos partes: la superficie reflectante y la imagen reflejada. El objeto reflejado se encuentra presente, pero fuera del libro, dentro de ti o de mí.
Escrita en forma de contrapunto, esta novela muestra los dos lados del espejo: en un lado Gabriel, el joven estudiante de literatura que narra sus vivencias, reales o ficticias, ante el lector. En el otro lado, su imagen. Ambas historias forman una sola, vivida desde los dos lados del espejo.
Impregnada de literatura, filosofía, vanguardia, erotismo y atrevimiento. Una obra fuera de lo común.
Daniel Rabal Davidov (Madrid, 1998) es narrador, poeta, músico y artista visual. En el año 2016 publica su primera novela: Las Brillantes Luces de la Ciudad y en 2017 publica el libro de poesía Cánticos Revolucionarios. En el 2018 funda en base a su manifiesto artístico: PASIÓN. El arte en Revolución la organización: La Disidencia Cultural con la que se realizan revistas, exposiciones de arte, recitales, conciertos. En 2018 publica su novela Cuervos, que obtiene reconocimiento de crítica y público. En 2021 publica la novela El Novio de la Muerte. En 2023 es seleccionado como residente en la Fundación Antonio Gala Para Jóvenes Creadores para escribir una novela. En 2025 publica la novela corta: Los Inmorales. Colabora habitualmente con sus poemas y relatos en revistas en España, México, Argentina y Estados Unidos.
«El espejo del amor y el delirio (Confesiones) es una novela para amantes de la literatura, que buscan una novela atrevida y fuera de lo común. Es una novela que bebe de la tradición de autores como Anaïs Nin, Jean Genet, Henry Miller. Es una novela filosófica, que plantea cuestiones sobre el estado del individuo en el mundo actual, sobre las relaciones, el amor, la vida, la pasión, el arte. Es una novela que presenta dos planos encontrados de la realidad: aquello que decimos que somos, y aquello que imaginamos que somos. Su protagonista, Gabriel, es una representación de un tipo de personaje muy concreto y, a través de él, se puede encontrar cada cual con su propio reflejo en este espejo del amor y el delirio. En este libro que es un libro y una superficie reflectante hecha de palabras.»
«Mi vida entera he sido uno de esos seres que se dejan lanzar de un lado para otro por el asesino impulso del amor. De esa ferocidad en la que he naufragado muchas veces y en cuyo seno soy un ser bestial, con dientes afilados, con grandes ojos de felino que observan penetrantes en la noche, hambriento de carne: erótico al punto de lo innombrable, dionisíaco... he salido y entrado manchándome las manos de sangre sacra, con ofrendas de la divinidad en el corazón y con el alma moldeada por el fuego y templada por las aguas de Venus. De esto quiero escribir.
Sofía se levantó de la cama estirando los brazos por encima de su cabeza. Dormía solo con una ligera blusa a través de la cual se vislumbraba el contorno de sus pechos. Me miró y salió de la cama muy despacio. Mientras se alejaba por la habitación pude comprender que ella no había entendido que yo estaba despierto, que la había visto, que la había sentido junto a mí en la cama, acariciándome y tocando mi cuerpo. Tímidamente volvió la cabeza desde el umbral de mi puerta y fingí tener los ojos cerrados por completo, acompasé la respiración a una respiración de alguien que sueña y la vi alejarse desnuda de cintura para abajo a través del pasillo.
Me levanté y me preparé el desayuno en la cocina. Sofía se duchaba en el cuarto de baño, que está a unos palmos de distancia. La puerta entreabierta me permitía verla desnuda frotar todo su cuerpo, el pelo cayendo mojado sobre su espalda y sus glúteos marfileños disfrutando el calor del agua, conservando, estoy seguro, aun así ese tono fresco que tienen unos glúteos sanos siempre. Mi corazón latía rápido y lleno de sangre encendida. Mirando a Sofía podía comprender la grandeza de mi ser.
Salió de la ducha y del cuarto de baño pocos minutos después ya vestida. No se secó el pelo con secador porque, como a mí, se le encrespa cuando lo hace y, en cambio, se le queda suave y bellamente rizado cuando se lo deja secar al aire. Desayunamos juntos y nos despedimos con un beso en la mejilla. Salí a la calle mientras ella se quedaba preparando las últimas cosas para clase. Ya fuera me invadió lo que parecía una ola de pequeña culpabilidad que ahogué velozmente en las miradas de las mujeres que echaban sus pupilas en las mías.
Llego a la clase y allí solo puedo pensar en el cuerpo desnudo de Sofía en la cama, mirándome esperando, con las mejillas sonrojadas y la música sonando en el tocadiscos hablándonos. Me abre los brazos y abre su sexo a mí y me pide, susurrando bajo, para que solo yo la oiga, ajenos los demás a nuestra pasión:
—Hazme el amor...»
Por otro lado, independientemente de que colaboréis realizando vuestra reserva o no, en ocasiones no se puede, sería una inestimable ayuda que os hicieseis eco de esta campaña a través del boca-oreja o por redes sociales... la Cultura, Distrito93 y Daniel Rabal Davidov os lo agradeceremos.